El mundo es grande pero está mal repartido
El otro día comentabamos entre amigos que los españoles somos, en general pequeños. Comparados con los compadres europeos, los nórdicos rubiotes o los arios brutotes, abultamos más bien poco. Y lo peor de este agravio comparativo es que uno de los que más ayuda a bajar la media de estatura soy yo. Si señores, tienen ante ustedes a un enorme ego atrapado en un metro sesenta y nueve de altura.
El caso es que revisando viejas fotografías, de esas que te sacan tus padres y conocidos cuando enano para recordar un motivo por el que mantenerte casi de por vida, descubrí la probable razón de mi timidez evolutiva. El personaje pequeño, gordo y rubio que ven en la imagen soy yo acompañado de un familiar. Si prestan atención a mi mano izquierda descubrirán un detalle revelador. Sí, es un petit suisse, de plátano para ser más precisos. Un petit suisse, SÓLO UNO. ¡¡¡ A mí de pequeño de daban uno !!!
