El domingo fui a ver ‘Princesas’, de Fernando León de Aranoa, uno de mis directores españoles favoritos. Quería comprobar si lo de ‘Barrio’ había sido la demostración de su talento o un mero ejercicio de suerte. Ganó el talento.
Barrio es una película con Garra, que te deja un regusto amargo sin que puedas dejar de mirar la pantalla, lo que se me antoja como lo más parecido a la realidad que puede reflejar una película. Es cierto que en ocasiones el nivel interpretativo y el ritmo decaen un poco, pero no siempre puedes descubrir al futuro Concha de Plata. Algo más de argot, de acento, de expresiones soaces, le sacarían al papel de Caye todo su carisma y realismo. Candela es mucha actriz, pero poco puta.
Se me quedará grabado una escena de ‘Princesas’, cuando Caye está comprando condones en la farmacia y una niña se monta en la báscula, aunque como no ha echado monedas aparecen cero kilos en la pantalla. La protagonista de dice: “Cero kilos, que poquito, eso es que eres un ángel”, y la madre de la niña responde que “eso es porque hay que echarle monedas o no funciona”. Algunos verán el chiste fácil. Yo veo un estacazo de realidad capaz de tumbar cualquier fantasía, algo que comienza a hacerse típico en las películas de León de Aranoa.


Bueno, pues ya he vuelto de las vacaciones. La Gran Bretaña bien, los monumentos y sitios de interés estaban todos donde debían estar. Nos quedamos en Weston Super Mare, un pequeño pueblecito costero cerca de Bristol, en casa de una amiga. Me encantó el British Museum, el museo de los expoliadores, y también la visita a Londres.


