Esta mañana he perdido una hora y media de mi escaso tiempo porque algún mandamás del departamento publicitario de Telefónica no ha planteado bien la estrategia de su última campaña dirigida a profesionales.
Hace tres meses que contraté una línea telefónica para el apartamento donde tengo mi oficina. Fueron rápidos tramitando el alta, y los técnicos que instalaron la línea actuaron de una forma muy eficiente. No he tenido ningún problema con la compañía hasta la semana pasada, cuando al llegar a la oficina una mañana descubrí que el cartero había pasado el día anterior a dejar una carta certificada de Telefónica y, como todos habíamos salido a visitar clientes, había dejado un aviso para que recogiéramos la carta en Correos.
He pensado que, al ser una carta certificada, debía ser algo importante. El problema es que en mi ciudad, como en otras muchas, desplazarse hasta las instalaciones de Correos es un fastidio porque se encuentra en una calle céntrica, en la que resulta casi imposible aparcar (incluso en aparcamientos privados), y además siempre hay unas colas horribles. Tras media hora de búsqueda de aparcamiento, diez minutos de caminata hasta la puerta y veinte minutos de espera recojo lo que Telefónica había enviado: un cartón con un tarjetero de pvc de regalo y un folleto publicitario en el que explica como Telefónica hace la vida más fácil al empresario.
Hago desde aquí una petición que enviaré también al departamento de publicidad de Telefónica. Por favor, utilicen el correo certificado únicamente para cuestiones importantes. Los folletos publicitarios, regalos de PVC y cualquier otro tipo de spam no solicitado pueden dejarlos en una papelera para ‘correspondencia comercial’ que está colgada al lado de los buzones en el portal. Gracias.


Hoy he terminado de leer Ángeles y Demonios, de Dan Brown. La verdad es que la gente que me recomendó tenía razon: es una copia casi exacta de El Código Da Vinci o, para ser más específicos, El Código Da Vinci es una copia de Ángeles y Demonios, que fue publicado antes. No es sólo que utilice el mismo estilo, algo normal tratándose del mismo escritor, es que el planteamiento, la elección de personajes totalmente estereotipados y los elementos narrativos son los mismos.


